Escuela Ideo con la Economía del Bien Común

Se están celebrando las I Jornadas Buenas Prácticas en Empresas de la Economía del Bien Común en MediaLab Prado.

Escuela Ideo participa el sabado 31 a las 13:45 con la presentación de “Buenas Prácticas de Escuela Ideo” por Carlos Sánchez (Director Financiero) y José Canales (Director Pedagógico). Si estáis interesados podéis sacar vuestra entrada gratuíta.

Escuela Ideo ya participó el pasado viernes 23 de enero con los alumnos y alumnas de 5º y 6º de Primaria en el taller “Empresa y buenas prácticas, ‘Aprender a crear las reglas del juego’”. Se trataba de descubrir la importancia que tiene la economía en nuestras vidas, saber que la economía la hacemos las personas y que de nosotros depende el orientarla hacia la felicidad, que se produce cuando todos ganamos en el juego, o al contrario, como sucede en buena parte de la economía actual, en la que unos ganan a costa de que otros pierdan y la distancia entre los pocos que ganan y los muchos que pierden es cada día mayor.

Economía a través del juego

Antes de entrar en la sala, a todos los participantes se les repartió la misma cantidad de dinero: 4.000 euros. Hicieron varios juegos tradicionales como el pañuelo y las sillas, cada vez que uno perdía tenía que entregar cierta cantidad de dinero y, el que ganaba se quedaban con todo el dinero y decidían qué hacer con él; unos optaron por guardarlo para tener más, otros por repartirlo, o por compartir una parte:

Al terminar cada juego se anotaba el número de personas que se había quedado sin dinero, las que tenían 1.000 euros, las que tenían 2.000 y así sucesivamente. Según avanzaban los juegos, había más personas sin dinero o con pequeñas cantidades y menos personas con muchísimo dinero. Algunas llegaron a arruinarse y los ganadores, generosos, compartieron una parte de su riqueza con ellas. Por último llegó el esperado premio final para quien hubiera acumulado más dinero; el ganador tenía 17.000 euros y el segundo 10.000. Después de mucho pensarlo, el ganador regaló 6.000 euros a un compañero casi arruinado pensando que así seguía siendo el primero y, a la vez, su compañero salía de la pobreza en la que se encontraba. El primer premio fue una “patata” y los siguientes unos ajos y nuestros ganadores se quedaron bastante chafados.

Reflexión y práctica económica

Se concluyó con una reflexión sobre cómo se habían sentido durante el juego los que perdían y los que ganaban, sobre acumular y compartir, sobre el desequilibrio que se produce si uno gana a costa de los demás y del sentimiento de felicidad que produce la situación “yo gano y tú ganas”.

Para finalizar, cada estudiante realizó un modelo de la empresa que les gustaría crear en el futuro. Destacaron las empresas ecológicas, con una diferencia “como mucho de cuatro” entre el salario mayor y menor, y con trabajadoras y trabajadores felices porque hacen lo que les gusta.