El aprendizaje práctico de la enseñanza

Escuela Ideo se propuso desde su nacimiento, que su profesorado pudiera acompañar docentes en prácticas. En nuestro primer año nos eligieron varios, de distintas universidades, sin tener más presentación que el Proyecto Educativo de Centro y la experiencia y el entusiasmo individual de quienes les orientaron junto con toda la comunidad educativa.

Todo el claustro docente está disponible para acompañar a quienes quieren aprender a enseñar. Fanny, estudiante de Magisterio con mención en Educación Física en la Universidad Autónoma de Madrid, ha estado con Marta, compartiendo propuestas de su especialidad y con Ana, en proyectos de Artística, desde febrero hasta finales de mayo de este curso.

Al terminar su Memoria de Prácticas nos ha compartido su “Evaluación de las prácticas y conclusiones“. Esto es lo que cuenta de su aprendizaje práctico de la enseñanza, en nuestra Escuela Ideo:

evalua-practicas“Se dice que algo es inefable cuando no se puede explicar con palabras, y tal vez sea por esta palabra por la que me cuesta tanto despegarme de este colegio tan increíble que he tenido la oportunidad de conocer.

Escuela Ideo ha conseguido abrirme una nueva perspectiva hacia la educación, una nueva realidad, un ver más allá del uso de libros, deberes, exámenes, profesores/as dominantes y clases poco atractivas. Que sí que es posible que el juego vaya cogido de la mano con el proceso de enseñanza-aprendizaje y con el placer de pasarlo bien en éste.

Tal vez me cueste despegarme por las increíbles personas que he conocido, por los increíbles superhéroes y las superheroínas que no llevan capa para volar pero sí tienen el poder de esforzarse al máximo para hacer que los/as niños/as descubran algo nuevo cada día. Que se ayudan entre ellos/as para hacerse más poderosos/as y complementarse en sus puntos fuertes y no tan fuertes. Que disfrutan y aman su trabajo.

Tal vez me cueste despegarme de Escuela Ideo por las incalculables sonrisas, los abrazos que te dejan sin aire, el cariño mostrado por un beso, las cogidas de pequeñas manos que curan tus días malos, el juego que provoca un cansancio placentero, los saludos alegres o las miradas inocentes que se clavan en ti cuando das clase, entre muchas otras cosas que te muestran los/as niños/as durante todas las semanas.

Tal vez me cueste despegarme porque quiero seguir aprendiendo, llenando la maleta con la que entré vacía y ahora está hasta los topes de conocimiento, emociones y sentimientos, pero quiero más, quiero más maletas porque creo que no es todo lo que me puedo llevar.

Tal vez me cueste despegarme de este colegio por ser el causante de mostrarme que tengo vocación de profesora para parar un camión, hasta límites insospechados que ni siquiera yo conocía, que he sido capaz de muchas cosas pero me ha dado la confianza de pensar que puedo ser capaz de más.

Pero ahora siendo honesta, esos “tal vez” de duda se sustituyen por un “me cuesta despegarme” afirmativo que con mucha pena dice adiós a meses intensos y enriquecedores que he sido afortunada de saborear dentro de Escuela Ideo.

Me voy siendo mejor profesora, con muchísimas ideas para poner en práctica en mi futura docencia y un camino larguísimo aun por recorrer, eso sí, sin dejar nunca de aprender.

Evaluación de las prácticas: Inmejorable.

 ‘Siempre es un buen día para educar’ (Joel Artigas)”.